Este viernes, los habitantes de Avellaneda, en Buenos Aires, se encontraron con una imagen impactante: el Arroyo Sarandí apareció completamente teñido de rojo. Las imágenes, captadas por un dron de C5N, muestran el fenómeno que se extiende desde la autopista Buenos Aires-La Plata hasta su desembocadura en el Río de la Plata.
Este cambio de color ha generado preocupación en la comunidad, que especula sobre la causa de este inusual suceso. Según Silvia, una residente, “hemos notado olores extraños en el pasado, pero nunca habíamos visto algo así”. Aunque anteriormente el arroyo había presentado tonos amarillentos y olores ácidos, el intenso rojo actual es inédito.
Expertos ambientales han indicado que este color podría deberse a un vertido de anilina roja, un químico utilizado en la industria textil. Aún se investiga el origen del derrame, pero se sospecha que ha sido significativo, dado el alcance del cambio. La zona del Arroyo Sarandí cuenta con varias industrias y depósitos, lo que ha levantado sospechas sobre la posible contaminación por desechos industriales.
Este incidente ha reavivado las críticas a la situación de la Cuenca Matanza-Riachuelo y la efectividad de los controles ambientales. Según datos recientes, más de 14,000 industrias y comercios vierten desechos en la cuenca, de los cuales menos del 30% están registrados por la Agencia de Cuenca Matanza Riachuelo (ACUMAR).
Las autoridades locales han sido alertadas y se espera que inicien una investigación para determinar el origen del vertido y sus consecuencias ambientales. Especialistas en calidad ambiental han expresado preocupación por la contaminación del arroyo, al señalar que eventualmente esto podría llegar al Río de la Plata, una fuente importante de agua.
Mientras tanto, los vecinos han empezado a protestar, exigiendo respuestas y acciones concretas. “Queremos saber qué está pasando y que se tomen medidas para evitar que esto vuelva a ocurrir”, declaró uno de los afectados, reflejando el deseo de la comunidad por claridad y acción frente a esta alarmante situación.
DCN/Agencias