El Gobierno chino hizo un llamado a Estados Unidos para que evite «usar como armas» las disputas económicas entre ambos países, después de que el presidente Donald Trump firmara una orden ejecutiva que limita el acceso de varios países, incluida China, a tecnología estadounidense.
La orden tiene como fin restringir también la inversión china en el territorio norteamericano y ha sido calificada por el Ministerio de Comercio chino como «discriminatoria» y un claro ejemplo de medidas que no están fundamentadas en el mercado. Según el ministerio, el endurecimiento de estas regulaciones «afectará gravemente» la confianza de las empresas chinas para invertir en Estados Unidos, y subrayó la urgencia de un entorno empresarial que sea «justo, transparente, estable y predecible».
Pekín consideró además «muy irracional» la posibilidad de que se impongan nuevas restricciones a la inversión de Estados Unidos en China, advirtiendo que, de aplicarse, estas medidas «distorsionarían aún más» el flujo de inversiones entre ambos países, sin ofrecer beneficios a Estados Unidos.
El Ministerio de Comercio enfatizó que muchas empresas y asociaciones comerciales estadounidenses ya han manifestado que las limitaciones a la inversión en China podrían llevarlas a perder mercado frente a competidores.
Por lo tanto, China pidió a Estados Unidos que respete las normas internacionales de inversión y comercio, y que no politice las cuestiones económicas. También advirtieron que se mantendrán atentos a las acciones de la parte estadounidense para proteger sus intereses legítimos.
La orden ejecutiva de Trump, firmada el pasado viernes, señala a China, Hong Kong, Macao, Cuba, Irán, Corea del Norte, Rusia y al régimen venezolano de Nicolás Maduro como «adversarios extranjeros». Según el mandatario, la seguridad económica es parte de la seguridad nacional, y es esencial resguardar las infraestructuras y tecnologías sensibles.
DCN/Agencias