Innovadora técnica para cocinar huevos mejora sabor y nutrición
La cocina siempre ha sido un arte, pero ahora la ciencia se suma a la búsqueda del huevo perfecto. En un reciente estudio publicado en la revista Communications Engineering, investigadores han introducido una novedosa técnica llamada "cocción periódica", que promete optimizar tanto el sabor como el valor nutricional de este alimento básico que ha fascinado a chefs y gourmets por generaciones.
Cocinar un huevo puede parecer sencillo, pero es un proceso que requiere precisión. La clave radica en las diferentes temperaturas a las que la clara y la yema deben ser cocidas. Mientras que la yema comienza a solidificarse a 65 ºC, la clara lo hace a 85 ºC, lo que por lo general lleva a los cocineros a comprometer la temperatura, afectando la seguridad alimentaria y el gusto.
Para abordar este desafío, los investigadores aplicaron modelización matemática y simulaciones para desarrollar la técnica de cocción periódica, que permite cocinar la yema y la clara a diferentes temperaturas sin separarlas. Esta técnica implica someter el huevo crudo, con cáscara, a ciclos alternados de agua caliente y fría durante periodos cortos. La duración y temperaturas de los ciclos se determinan con base en el tamaño del huevo y preferencias individuales.
A través de diversas técnicas de análisis, incluyendo análisis sensorial y espectroscopia FT-IR, los científicos compararon la cocción periódica con métodos tradicionales. Los resultados revelaron que esta nueva técnica impacta positivamente en la textura y valor nutricional del huevo.
A pesar de su enfoque en la cocina, los investigadores también ven posibilidades para la cocción periódica en otros ámbitos, como el curado y estructuración de materiales. Este avance abre una nueva puerta en el uso de la ciencia en la gastronomía, prometiendo mejorar la experiencia culinaria en hogares y restaurantes por igual.
DCN/Agencias