Un caso de brujería está generando un fuerte interés en Zambia, donde dos hombres fueron arrestados en Lusaka, la capital, tras ser denunciados por un limpiador que escuchó ruidos inusuales en un hotel. Los detenidos enfrentan cargos por practicar brujería y por poseer amuletos supuestamente destinados a dañar al presidente Hakainde Hichilema.
El arresto ha reavivado el debate sobre una ley colonial que prohíbe estas prácticas. Gankhanani Moyo, académico de la Universidad de Zambia, criticó la legislación, argumentando que no reconoce las tradiciones culturales africanas y la conexión entre el mundo humano y lo sobrenatural que es importante para muchas comunidades en el país.
Desde su arresto en diciembre, las acusaciones han captado atención nacional, en parte porque algunos especulan que el presidente Hichilema podría estar usando el caso como un espectáculo político previo a las elecciones del próximo año. Un crítico en el periódico Lusaka Times cuestionó si el tribunal permitiría que curanderos o supuestos brujos testificaran como expertos.
Según informes policiales, los hombres fueron encontrados con un camaleón en una botella, misterioso polvo blanco, un paño rojo y la cola de un animal no identificado. Uno de los acusados admitió que fueron contratados para lanzar una maldición contra el presidente, alegando que les prometieron más de un millón de dólares.
Pese a la controversia, muchos en Zambia sostienen creencias en la brujería. Un estudio de 2018 reveló que el 79% de la población cree en su existencia. La ley que criminaliza la brujería, vigente desde 1914, establece que cualquier intento de ejercer poder sobrenatural puede ser castigado con multas o hasta dos años de prisión.
El juicio ha atraído gran atención pública, y a pesar de que inicialmente se había anunciado que sería transmitido en vivo, la decisión fue revertida debido a la oposición del influyente Consejo de Iglesias de Zambia. En la apertura del juicio, la sala del tribunal estaba llena, reflejando el interés que despiertan estos casos en la sociedad zambiana.
Las creencias tradicionales y la religión cristiana coexisten en el país, y las prácticas de brujería son un tema delicado que a menudo se maneja en tribunales tradicionales en lugar de los magistrados. Sin embargo, este caso ha sido notable por llegar a instancias judiciales formales, lo que ha generado un debate sobre el futuro tratamiento legal de la brujería en Zambia.
DCN/Agencias