Alerta 24 – Caracas, 25 de febrero de 2025. Han pasado más de diez años desde que James Howells perdió un disco duro con 8.000 Bitcoins, que ahora tienen un valor aproximado de 783 millones de dólares. El disco duro fue desechado por error en 2013 y terminó en un vertedero de Newport, Inglaterra.
Howells, quien comenzó a minar Bitcoin en 2009, está decidido a recuperar su inversión y ha enfrentado varios contratiempos legales. El mes pasado, un juez del Tribunal Superior desestimó su solicitud para acceder al vertedero, alegando que no había "motivos razonables" para la reclamación. El tribunal consideró que no había perspectivas realistas para que el caso prosperara.
Ahora, Howells se prepara para apelar la decisión y espera representarse a sí mismo con la ayuda de inteligencia artificial, que le ha permitido entender mejor los procesos judiciales. Ha expresado interés en comprar el vertedero, pues el Ayuntamiento de Newport tiene planes de cerrarlo en el año fiscal 2025-2026.
Howells sostiene que su expareja tiró el disco duro accidentalmente y ha buscado repetidamente permiso para excavar el sitio, ofreciendo partes del Bitcoin recuperado como compensación al Ayuntamiento. Sin embargo, el municipio ha desestimado sus propuestas citando regulaciones ambientales que impedirían cualquier excavación.
En su apelación, Howells argumentará que la información sobre el cierre del vertedero no fue revelada durante el juicio anterior. Cree que si adquiere el terreno, podría excavar y recuperar el disco duro sin dañar el medio ambiente. Además, menciona que tiene "acuerdos preliminares" con inversores dispuestos a financiar la operación, aunque el Ayuntamiento no ha mostrado interés en vender el sitio.
El vertedero de Newport contiene más de 1,4 millones de toneladas de residuos, y Howells se mantiene firme en que su disco duro sigue allí. "Todo lo que se puso allí todavía está allí. Entonces, ¿dónde más podría estar?" afirmó.
Bitcoin es una criptomoneda creada en 2009 por un individuo bajo el seudónimo Satoshi Nakamoto. Esta moneda digital no tiene forma física y ha visto un incremento significativo en su valor en los últimos años, generando una comunidad creciente de inversores y entusiastas.
DCN/Agencias