El ingeniero Fernando Mottola falleció recientemente mientras se encontraba en la embajada de Argentina, lo que llevó al dirigente de Vente Venezuela, Omar González Moreno, a referirse a la situación de los asilados en lo que él llama el “Campo de concentración diplomático”.
González Moreno destacó la grave escasez de recursos que enfrentan los asilados, señalando que la indiferencia del cuerpo diplomático y de organizaciones internacionales agrava su situación. En la embajada permanecen Magalli Meda, Claudia Macero, Omar González, Pedro Urruchurtu y Humberto Villalobos, quienes han sido objeto de una fuerte vigilancia, incluyendo presencia de policías armados, francotiradores en tejados y drones sobrevolando el complejo. Además, hay sistemas que interfieren las comunicaciones telefónicas e Internet.
Según González, también utilizan perros de raza Rottweiler y Pastor Alemán como parte de una estrategia de intimidación. Los asilados han reportado 95 días sin electricidad y, hace una semana, colapsó la planta eléctrica que les permitía mantenerse comunicados con el exterior. Carecen de acceso a agua potable, alimentos frescos y medicinas.
Uno de los asilados comentó que se han visto obligados a improvisar, utilizando un ventilador con una pequeña celda solar para recargar parcialmente sus teléfonos.
González Moreno concluyó que la situación es inaceptable en un mundo que supuestamente defiende los derechos humanos y advirtió sobre las similitudes con prácticas históricas de tiranos, refiriéndose al gobierno de Nicolás Maduro y a sus aliados.
Caracas / Redacción web.
DCN/Agencias