El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, declaró el viernes 21 de febrero que el movimiento Hamás «pagará el precio» por una supuesta violación del acuerdo de alto el fuego, tras no entregar el cadáver de una de las rehenes fallecidas en la Franja de Gaza. Según Netanyahu, Hamás entregó en su lugar los restos de una mujer que no corresponde a Shiri Bibas, madre de los niños Ariel y Kfir, secuestrados el 7 de octubre de 2023.
El Ejército israelí ha confirmado que dos de los cuerpos encontrados son, efectivamente, de Ariel y Kfir, quienes tenían cuatro años y nueve meses al momento de su secuestro. No obstante, se ha indicado que el tercer cuerpo no coincide con el de Shiri Bibas. En un video publicado en su cuenta de X, Netanyahu aseveró que las autoridades israelíes actuarán con firmeza para recuperar a Shiri y a los demás rehenes.
Netanyahu describió la acción de Hamás como una «cruel y atroz violación del acuerdo», enfatizando la angustia sufrida por los hijos de Shiri. Además, rindió homenaje a los niños y a Oded Lifshitz, otro rehén fallecido cuyo cuerpo fue entregado por Hamás en Gaza. Afirmó que todos ellos fueron asesinados mientras permanecían cautivos y manifestó que buscarán justicia por sus muertes.
Hamás había informado en noviembre de 2023 sobre la muerte de Shiri, Ariel y Kfir en un bombardeo israelí y lanzó un video de Yarden Bibas, esposo de Shiri, quien fue liberado en febrero en el marco del acuerdo de alto el fuego. En este video, Yarden acusa a Netanyahu de ser responsable por las muertes de su familia.
Las autoridades israelíes han desmentido esta versión, catalogando la situación como una campaña de «terror psicológico» de parte de Hamás. Hasta el momento, el grupo islamista no ha respondido a las acusaciones sobre la autenticidad del cuerpo de Shiri Bibas, pero reiteró que los miembros de la familia Bibas y Lifshitz fallecieron en bombardeos israelíes.
Con información de Europa Press
DCN/Agencias