El mundo del deporte está de luto tras la muerte de George Foreman, legendario campeón mundial de boxeo en la categoría de peso pesado y medallista de oro olímpico. Foreman falleció el pasado viernes a los 76 años, rodeado de sus seres queridos, según un emotivo mensaje publicado en su cuenta de Instagram.
“Nuestros corazones están rotos”, decía el comunicado que anunciaba su partida, confirmando que el icónico boxeador dejó este mundo el 21 de marzo de 2025. Hasta el momento, no se ha revelado la causa de su deceso.
Conocido popularmente como «Big George», Foreman comenzó su trayectoria destacándose en los Juegos Olímpicos de 1968 en la Ciudad de México, donde se colgó la medalla de oro a los 19 años. Su carrera profesional despegó cinco años después, cuando logró un impresionante nocaut sobre Joe Frazier en solo dos rounds, ganando así el título mundial de peso pesado en 1973. Sin embargo, al año siguiente, perdió su campeonato en la histórica pelea “Rumble in the Jungle” contra Muhammad Ali.
La vida de Foreman estuvo marcada por la resiliencia. A los 45 años, en una impactante vuelta al ring, recuperó el campeonato en 1994 al derrotar a Michael Moorer, convirtiéndose en el boxeador más veterano en ganar el título mundial. Tras su primer retiro en 1977, se dedicó al estudio de la fe cristiana, una decisión que tomó tras una profunda experiencia espiritual en un camerino luego de su derrota ante Jimmy Young.
En 1980, fundó la Iglesia del Señor Jesucristo y un par de años después creó el Centro Juvenil y Comunitario George Foreman en Houston. A pesar de su retiro, hizo un regreso inesperado al boxeo en 1987, una década después de haberse alejado del cuadrilátero.
Además de ser un destacado deportista, Foreman se ganó un lugar en los hogares con su línea de parrillas, la famosa “George Foreman Grill”, que ha vendido más de 100 millones de unidades alrededor del mundo. Su carisma lo llevó a convertirse en un rostro reconocido en la televisión, donde promocionaba el producto con entusiasmo.
La muerte de George Foreman deja un vacío enorme en el mundo del boxeo y en la memoria de millones de fanáticos que lo admiraron tanto en el ring como en su vida posterior como empresario y filántropo.
DCN/Agencias