El presidente de Bolivia, Luis Arce, declaró este miércoles la emergencia nacional debido a las intensas lluvias que han afectado al país, resultando en más de 50 fallecidos. Esta medida busca «agilizar la respuesta» de las autoridades frente a la situación crítica que enfrentan diversas regiones.
Arce explicó que la declaración permitirá gestionar y movilizar recursos hacia las áreas más golpeadas, además de desarrollar un plan para el periodo postinundaciones. Indicó que dos de los nueve departamentos han declarado el estado de desastre y otros tres están en emergencia. En este contexto, convocó a una reunión extraordinaria del Consejo Nacional de Autonomías para el lunes con los nueve gobernadores.
El balance reportado por el mandatario incluye al menos 51 muertos, principalmente en Cochabamba y La Paz, además de ocho personas desaparecidas. Más de 200 municipios han experimentado inundaciones, afectando aproximadamente 2.600 viviendas, de las cuales cerca de 820 han sido destruidas.
Arce fundamentó su declaración en un informe del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), el cual señala que las lluvias de los últimos días son las más severas en más de 40 años. Reconoció la complejidad de la situación actual.
DCN/Agencias