¡Ay, papá! La situación familiar del príncipe Harry de Inglaterra parece estar más tensa que una cuerda de guitarra. Fuentes cercanas a su entorno revelan que el duque de Sussex, quien actualmente reside en Estados Unidos con su esposa Meghan Markle, se siente completamente aislado y añora a su familia. Según cuentan, “extraña muchísimo a su familia, pero nadie le habla”.
Y es que, la lejanía parece haber aumentado tras un episodio complicado para su padre, el rey Carlos III. Resulta que Harry se enteró por los medios que su papá había tenido que ser hospitalizado debido a los efectos secundarios de su tratamiento contra el cáncer, jugada que golpeó fuerte al menor de los hijos de Carlos III. El escuadrón del Palacio de Buckingham decidió no ponerlo al tanto antes del anuncio oficial, quizás para evitarle preocupaciones a 8.000 kilómetros de distancia.
La cosa se intensificó también porque el monarca, de 76 años, tuvo que cancelar una serie de compromisos tras este ingreso. Se trataba de una cita “programada”, pero terminó requiriendo un breve período de observación médica por efectos secundarios “temporales”, como lo han explicado desde el Palacio.
La verdad es que esta frialdad en los lazos familiares tiene a Harry lidiando con un mar de emociones, enfrentando el dolor de no poder estar presente en un momento delicado para su papá. A la situación se le suma el hecho de que, desde su mudanza a América, la conexión con la familia real parece haberse vuelto más frágil que nunca.
Por fortuna, el duque de Sussex no se queda en el ostracismo; hay muchas voces que lo respaldan en Estados Unidos. Sin embargo, la añoranza por los suyos en Inglaterra parece afectarlo más de lo que se podría pensar.
Estaremos atentos a cualquier novedad en esta novela real. ¿Logrará Harry reconectar con su familia o seguirá navegando en este océano de distancias y silencios? ¡Estén pendientes!
DCN/Agencias