El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, declaró el 18 de marzo que «las puertas del infierno se abrirán en Gaza» tras una nueva serie de bombardeos que ya han dejado más de 400 palestinos muertos. Katz amenazó con usar una fuerza «no vista hasta ahora» contra el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) si no libera a aproximadamente 60 rehenes que mantiene desde los ataques del 7 de octubre de 2023.
Katz indicó que los combates han reiniciado en Gaza debido a la negativa de Hamás a liberar a los rehenes y sus amenazas hacia soldados y comunidades israelíes. Afirmó que no cesarán las operaciones hasta asegurar el regreso de todos los rehenes y cumplir con los objetivos de la guerra.
El Gobierno israelí ordenó al Ejército tomar «medidas enérgicas» contra Hamás después de que este grupo palestino rechazara las ofertas de mediación para un alto el fuego. Israel exigía ampliar la primera fase del acuerdo, lo que fue rechazado por Hamás a cambio de un retorno a los términos originales y el inicio de la segunda fase de las conversaciones.
Hamás se adhirió a los términos iniciales del acuerdo, que incluían el retiro de tropas israelíes de Gaza y un alto el fuego definitivo a cambio de la liberación de los rehenes vivos. Sin embargo, Israel ha retrocedido en sus posiciones, insistiendo en eliminar a Hamás y rechazando los contactos para la segunda etapa del acuerdo.
La postura israelí fue respaldada por Estados Unidos, uno de los mediadores. Washington propuso extender la primera fase por varias semanas a cambio de la liberación de cinco rehenes, pero la negativa de Hamás llevó a Israel a interrumpir la entrada de ayuda humanitaria en Gaza y cortar el suministro eléctrico, mientras las autoridades estadounidenses advertían sobre posibles represalias militares.
DCN/Agencias