El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió el domingo 30 de marzo sobre posibles «bombardeos» y «más aranceles» a Irán, en caso de que el país no acepte un acuerdo que impida el desarrollo de armas nucleares. En una entrevista telefónica con NBC, Trump aseguró: «Si no hay acuerdo, habrá bombardeos. Habrá bombardeos como no han visto jamás».
Ese mismo día, el presidente iraní Masud Pezeshkian informó que Irán rechazó la propuesta de negociación «cara a cara» hecha por Trump, pero mantuvo abierta la posibilidad de conversar a través de mediadores. Pezeshkian se refirió a la cuestión planteada por Trump, quien sugirió que Irán regresara a las conversaciones sobre su programa nuclear y otros asuntos de interés regional, advirtiendo que en caso contrario podría recurrir a una solución militar.
Pezeshkian destacó que para reanudar las negociaciones, Estados Unidos debe restaurar la confianza al corregir las violaciones de acuerdos previos. «Es el enfoque de Estados Unidos el que marca el camino por el que discurren las conversaciones», agregó.
Trump también mencionó haber enviado una carta al ayatolá Alí Jamenei, el líder supremo de Irán, que fue respondida mediante mediadores de Omán. El Ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, ya había señalado el jueves anterior que su país nunca ha rechazado el diálogo, pero acusó a EE. UU. de obstaculizar el proceso debido a sus constantes violaciones de compromisos.
Desde que Trump retiró a Estados Unidos en 2018 del acuerdo nuclear firmado en 2015, el país ha impuesto una serie de sanciones a Teherán, lo que llevó a Irán a reducir sus compromisos con el pacto. Desde su regreso a la Casa Blanca, Trump ha reactivado estas sanciones, lo que ha generado críticas por parte del Gobierno iraní.
DCN/Agencias