En la Asamblea General de las Naciones Unidas, el embajador Joaquín Pérez, Representante Permanente Alterno de Venezuela, se pronunció en contra de una operación del gobierno de Estados Unidos que busca trasladar forzosamente a migrantes venezolanos, incluidos menores de edad, a un centro de confinamiento en El Salvador. Pérez calificó esta acción como un “claro ejemplo de lo que es la esencia del racismo”.
El embajador hizo esta declaración durante la Reunión Informal sobre “Personas Desaparecidas”, celebrada en la sede de la ONU en Nueva York. En su intervención, destacó que muchos venezolanos migraron a Estados Unidos debido a las políticas y sanciones impuestas por el gobierno estadounidense, así como a las medidas coercitivas unilaterales que afectan a Venezuela.
Pérez indicó que la operación de traslado forzoso viola normas del derecho internacional y obligaciones legales. Además, sostuvo que este hecho no solo criminaliza la migración, sino que también etiqueta al pueblo venezolano como enemigo y presunto terrorista, sin evidencias que respalden tales acusaciones. Esta situación, según él, vulnera la dignidad y los derechos humanos fundamentales, incluyendo la presunción de inocencia y el derecho a la defensa y al debido proceso.
F/Cancillería
DCN/Agencias