El ministro de Relaciones Exteriores, Yván Gil, anunció que se han realizado comunicaciones a la directora general de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), Amy Pope, y al alto comisionado de la ONU para los Refugiados (Acnur), Filippo Grandi. Estas gestiones tienen como propósito solicitar su intervención en el caso de más de 200 migrantes que se encuentran detenidos en una cárcel de máxima seguridad en El Salvador, luego de haber sido deportados desde Estados Unidos.
Gil explicó que estas acciones se suman a las solicitudes enviadas la semana pasada al secretario general de la ONU, António Guterres, y al alto comisionado para los Derechos Humanos, Volker Türk. El canciller destacó que, según su perspectiva, estos organismos deben reaccionar ante lo que Venezuela califica como un “secuestro”.
Durante su intervención, Gil mencionó que los migrantes llevan 19 días en silencio y expresó su expectativa sobre un eventual pronunciamiento de los organismos. “Espero que estén elaborando un documento que aborde todas las violaciones de derechos humanos que enfrentan los migrantes en este momento”, comentó.
Además, el canciller subrayó la importancia de que el “sistema internacional” tome medidas en defensa de este grupo de migrantes, quienes, según él, están sufriendo violaciones a sus derechos y viven en condiciones duras en la cárcel, conocida como el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot), un lugar relacionado con la intensa política de combate a las pandillas del gobierno de Nayib Bukele en El Salvador. Estos migrantes fueron detenidos bajo la acusación de ser parte de la organización criminal Tren de Aragua, considerada terrorista por Estados Unidos.
DCN/Agencias