Este viernes se anunció la suspensión de la búsqueda de sobrevivientes de la tragedia que ha dejado 314 muertos y 106 desaparecidos.
Debido a que se han agotado las esperanzas de encontrar gente con vida, la mayoría de los rescatistas dejarán de buscar y se enfocarán en cerrar los censos de damnificados para distribuir la atención humanitaria y evitar que se propague una epidemia.
«El restablecimiento por completo tomará una generación. Esta es una tragedia humana muy grande, que deja duelo, que deja huella y unos pensamientos de tristeza que no se pasan fácil», dijo el ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, en dicha población donde todavía no hay agua corriente ni energía eléctrica.
DC/G