El grupo en el que estaba Montero estaba en el frente de la casa de Paez, gritaban, fumaban y se drogaban. La septuagenaria, escandalizada por todo lo que letocó ver y oír, salió de su casa a pedirles que se fueran a otro lado, pero en respuesta "La Virolito" se metió al porche y comenzó a golpearla.
"En mi casa hay asmáticos, si les reclamé fue por la salud de los míos", indicó la afectada, quien tenía los ojos morados y fractura en el brazo derecho. Un segundo travesti, identificado como "La Ricardita" intervino en la pelea, pero no para detenerla, sino para ofender a Mary Paez. "Uno me golpeaba y el segundo me insultaba a gritos".
Una nieta de Paez que se encontraba en la residencia llamó a su padre, hijo de la víctima, para pedirle que fuera a socorrerla, cuando llegó la encontró golpeada, la llevó a un centro médico donde le colocaron un yeso y algunos medicamentos para el dolor.